Como se esculpe la nada
las espirales transitan al infinito
las naves, brazos en el espacio
apuestan saciar la calma
donde dos mundos se miran al espejo
Como Bach certifica con la música la existencia mística de Dios
así la esgrima de los cuerpos
nota en cada paso
ojos de girasoles
construyendo la arquitectura indeformable por el tiempo
La danza no tiene huesos
navega con la brisa y los pájaros
voltea el rostro al sol
sobre cortinas que sostienen alas
dos vueltas en la oscuridad
mientras la tinta se alimenta de siluetas
en la geometría que trazan las flores al viento
Por más que las estrellas caigan en otoño
y los atardeceres pinten turquesa el firmamento
resolverá el crucigrama de los pies desnudos
vistiendo pétalos el rayo
para que el curandero de los relámpagos
cure el cansancio
La danza es un helado por la tarde,
fantasma convertido en espíritu
dibuja sobre las nubes la boda del fauno,
que las mitologías describan
la bahía donde queda tatuado el oleaje
el perfume de arándano y la pasión en gotas de almendra
Al moverse sin pudor la arena
crea la mutación de las especies
traduciendo las lenguas del mundo
el cosmos inventó la danza para inspirar los terremotos
y redactar en la palma el rosario con movimientos
Así
cuando se dibujaron todas constelaciones
y no había más que luciérnagas
entonces se hizo la danza,
antes que los labios dieran un beso
y las nubes fueran la tribuna de los sueños
Remolinos de avispas
convirtieron tormentas el jugo de la vid
en la espalda la tarde
en los laberintos que interpreta Ariadna
en montañas que se mimetizan con almohadas
en cada esquina que espera el cambio de semáforo
así de rápido y misterioso
el polvo que cae de los zapatos
en la ranura de todas las huellas
linternas que no aprendieron el idioma de los pasos
saben que un cuerpo se cura con pastillas de luz
En las llanuras de un listón blanco
o en ofrendas que se dan al ego
en la hinchazón que provoca la caída de los sueños
donde todas las galaxias pintan el cielo de morado,
en las gargantas sedientas de ánimo
o en la incomodidad del tránsito de la butaca
y en el discurso del tacto
tiene cabida la su esencia
No tiene huesos porque es aire
un infante
un bocado de humo
reflejado en las ondas del agua.
viernes, 29 de abril de 2011
martes, 19 de abril de 2011
Literal
Que llegue el día en que las letras no caigan de los satélites
ni las señales de los transistores registren como polvo a las nubes,
que los girasoles se vuelvan radares para encontrar los pasos que bailara el Rey Sol
y las zapatillas de ensayo monten de improviso un vocabulario al escuchar una sonata
Que las plantas de mercurio dividan en partes iguales la tabla de los elementos
mientras la sopa del mar se cocina a mitad del desierto donde los cactus rocíen de sal la arena
Que venga la noche en que las sombras sean más intensas que las miradas de los gatos
y el negro que proyecten asuste la oscuridad y encienda la hoguera para comer bombones
Que llegue el día en que la semana sea domingo al amanecer y se destape la resaca de la fiesta
las metáforas sean gotas de cristal
y los niños jueguen canicas al encontrarlas
Que en las hojas de los tréboles se tatúe el sol
y en los caracoles galaxias donde exista la danzas como posgrado;
las hojas de los arboles escriban en su piel las biografías de sus ancestros
que hagan una tala inmoderada de pieles hasta que el remordimiento los transforme en plantas artificiales.
Llegará el día en que un suspiro abrirá los ojos del jardín de terciopelo negro
las libélulas soñarán con ser crisálidas
se arroparán con el saco de la primavera desde adentro de los remolinos.
Quiero que llegue el día,
que sea pronto
para vestir de con encajes y alforjas de seda a los planetas
y bordar en las mañanas la frente de las estaciones del año.
ni las señales de los transistores registren como polvo a las nubes,
que los girasoles se vuelvan radares para encontrar los pasos que bailara el Rey Sol
y las zapatillas de ensayo monten de improviso un vocabulario al escuchar una sonata
Que las plantas de mercurio dividan en partes iguales la tabla de los elementos
mientras la sopa del mar se cocina a mitad del desierto donde los cactus rocíen de sal la arena
Que venga la noche en que las sombras sean más intensas que las miradas de los gatos
y el negro que proyecten asuste la oscuridad y encienda la hoguera para comer bombones
Que llegue el día en que la semana sea domingo al amanecer y se destape la resaca de la fiesta
las metáforas sean gotas de cristal
y los niños jueguen canicas al encontrarlas
Que en las hojas de los tréboles se tatúe el sol
y en los caracoles galaxias donde exista la danzas como posgrado;
las hojas de los arboles escriban en su piel las biografías de sus ancestros
que hagan una tala inmoderada de pieles hasta que el remordimiento los transforme en plantas artificiales.
Llegará el día en que un suspiro abrirá los ojos del jardín de terciopelo negro
las libélulas soñarán con ser crisálidas
se arroparán con el saco de la primavera desde adentro de los remolinos.
Quiero que llegue el día,
que sea pronto
para vestir de con encajes y alforjas de seda a los planetas
y bordar en las mañanas la frente de las estaciones del año.
jueves, 14 de abril de 2011
Requiem a la dignidad
Estoy hasta la MADRE
de ver como algunos se empeñan en terminar con la tranquilidad del país
Estoy hasta la madre de la delincuencia,
de las mentiras y el embuste convertido en beso
de la justicia que no sólo que padece de ceguera, es muda, manca, renca y sufre demensia senil
Estoy hasta la madre de usar palabras e imagenes bonitas para que las buenas conciencias no se perturben ni den motivo a faltar al buen gusto como lo dicen los otrora amigos
Estoy hasta la madre de la insolencia de postrar la otra mejilla como lo dice el canon consagrando así la impunidad como dogma de fe
Estoy hasta la madre de ver violados mis derechos, mi tranquilidad y padecer de miedo por la delincuencia por tercera vez en lo que va del año
Estoy hasta la madre de caminar con la única certeza que la delincuencia ya me robó hasta la sombra porque de lo demás no hay nada que perpetrar
Estoy hasta la madre que la justicia sancione mi ciudadanía y la califique con base en el argumento de saber para llenar el expediente de con quién comparte la cama y mi cuerpo porque por ser diferente la ley se cumple para los normales, los demás no existen, se presume existen pero confinados a un guetto
Estoy hasta la madre de la ciudad sin dientes que desgarra la piel porque para ella poco vale la sensibilidad y el trabajo creativo en el arte para eso dicen, ya cuenta con corredores industriales y asegurada está la inversión de economías que pagan derecho de piso lo demás es superfluo
Estoy hasta la madre de las sutilezas del descaro, de las flores que son buenas intenciones en los altares y de los espaldarazos amistosos con cuchillos que florean la carne, la hacen añicos y al final recibes un te quiero combinado con delirio
Estoy hasta la madre que del colectivo que defiendo y que destroza entre los mismos en su interior los símbolos que creía nos unen. Tanta palabrería hueca que es mas discriminante que la ajena, tantos modismos disfrazados de avanzada como perdones ofrecidos por la iglesia a los niños ultrajados por los soldados de Dios
Estoy hasta la madre que la palabra perdón se trasvista de escarnio y mojigata salga al abrazo de la defensa de las libertades de los hombres
Estoy hasta la madre de las disidencias y del oficialismo, de las apologías y el silencio
Estoy hasta la madre que en este suelo se premie la estupidez y la violencia brille en marquesina de todos los comentarios y se fomente la mediocridad en aras de la modernidad
Estoy hasta la madre de los colores y las ideologías, bastión de los enconos y querella de las mesquindades
Estoy hasta la madre no por ti que volviste a recordar que soy y seguiré estando vulnerable
Estoy hasta la madre de tener que estarlo
Por el requiescat de esta letras, participo a todos la muerte de la dignidad
de ver como algunos se empeñan en terminar con la tranquilidad del país
Estoy hasta la madre de la delincuencia,
de las mentiras y el embuste convertido en beso
de la justicia que no sólo que padece de ceguera, es muda, manca, renca y sufre demensia senil
Estoy hasta la madre de usar palabras e imagenes bonitas para que las buenas conciencias no se perturben ni den motivo a faltar al buen gusto como lo dicen los otrora amigos
Estoy hasta la madre de la insolencia de postrar la otra mejilla como lo dice el canon consagrando así la impunidad como dogma de fe
Estoy hasta la madre de ver violados mis derechos, mi tranquilidad y padecer de miedo por la delincuencia por tercera vez en lo que va del año
Estoy hasta la madre de caminar con la única certeza que la delincuencia ya me robó hasta la sombra porque de lo demás no hay nada que perpetrar
Estoy hasta la madre que la justicia sancione mi ciudadanía y la califique con base en el argumento de saber para llenar el expediente de con quién comparte la cama y mi cuerpo porque por ser diferente la ley se cumple para los normales, los demás no existen, se presume existen pero confinados a un guetto
Estoy hasta la madre de la ciudad sin dientes que desgarra la piel porque para ella poco vale la sensibilidad y el trabajo creativo en el arte para eso dicen, ya cuenta con corredores industriales y asegurada está la inversión de economías que pagan derecho de piso lo demás es superfluo
Estoy hasta la madre de las sutilezas del descaro, de las flores que son buenas intenciones en los altares y de los espaldarazos amistosos con cuchillos que florean la carne, la hacen añicos y al final recibes un te quiero combinado con delirio
Estoy hasta la madre que del colectivo que defiendo y que destroza entre los mismos en su interior los símbolos que creía nos unen. Tanta palabrería hueca que es mas discriminante que la ajena, tantos modismos disfrazados de avanzada como perdones ofrecidos por la iglesia a los niños ultrajados por los soldados de Dios
Estoy hasta la madre que la palabra perdón se trasvista de escarnio y mojigata salga al abrazo de la defensa de las libertades de los hombres
Estoy hasta la madre de las disidencias y del oficialismo, de las apologías y el silencio
Estoy hasta la madre que en este suelo se premie la estupidez y la violencia brille en marquesina de todos los comentarios y se fomente la mediocridad en aras de la modernidad
Estoy hasta la madre de los colores y las ideologías, bastión de los enconos y querella de las mesquindades
Estoy hasta la madre no por ti que volviste a recordar que soy y seguiré estando vulnerable
Estoy hasta la madre de tener que estarlo
Por el requiescat de esta letras, participo a todos la muerte de la dignidad
miércoles, 13 de abril de 2011
After the storm
Si la historia nos hiciera caso
y borrara por completo
las huellas en el fondo del mar
con un soplo,
una linterna podría mirar dentro de los sauces y volar entre hojas.
Si nos hiciera caso
seguramente tu y yo seriamos apenas conocidos
tanto como el aire
como un relato sin tinta ni puntos,
una mirada al crepúsculo.
Debería hacernos caso
como lo entienden los caracoles en su lenta espera de la tarde
mientras la luz es misteriosa
y se viste de astros;
así como el viento no esperan el cambio de luz en el semáforo
ni todos los abrazos son alegría
ni el ánimo se detiene
o debería escuchar otros latidos de libélulas tropezando en las hojas
con una tinta de frutos
o debería la historia escribirse soñando.
y borrara por completo
las huellas en el fondo del mar
con un soplo,
una linterna podría mirar dentro de los sauces y volar entre hojas.
Si nos hiciera caso
seguramente tu y yo seriamos apenas conocidos
tanto como el aire
como un relato sin tinta ni puntos,
una mirada al crepúsculo.
Debería hacernos caso
como lo entienden los caracoles en su lenta espera de la tarde
mientras la luz es misteriosa
y se viste de astros;
así como el viento no esperan el cambio de luz en el semáforo
ni todos los abrazos son alegría
ni el ánimo se detiene
o debería escuchar otros latidos de libélulas tropezando en las hojas
con una tinta de frutos
o debería la historia escribirse soñando.
viernes, 8 de abril de 2011
Tan poco es
Sobra decirlo,
cuanta rabia hay en los labios
de las manos salen las alforjas sin flores
y liberan con el movimiento las aves
unas plumas que vierten tinta en los diarios de la piel.
La lluvia es tormenta de miradas salpicando al fuego
golpea la rabia mansedumbre hecha arena
volteando la tierra de los bardos
con pisadas de leones alados.
Tanta rabia que ensucia el viento
en un manto de espejos
corrompe la curvatura del la lente
en pozos de diamante
estela erigida con cables y comunicados.
Tanto que da miedo al silencio
tanto que es tan poco
no vuelve a enfocar la mira el blanco
ni la onda y la mano es tan poco
como zapato de los niños rodando el polvo.
Láminas y fuego en un solo hombre
escudos de fe con terciopelo
flores del desierto en ojos de infante
viento más mutilado que el follaje en el desierto.
El disfraz de oscura gracia
es la sabia envenenada en la tierra
pupilas de fantasmas dilatadas por el sol
y más miedo en el eco.
Tanto que es poco
mucho como antes nada;
en las voces el aire
en las fauces banderas desplegadas
hay un aroma que atormenta la cama.
Tanto que es poco
rabia en la piel del desierto
corre el eco para sordos
brisa de otra primavera
tanto que es demasiado ajeno
poco es el Nilo.
cuanta rabia hay en los labios
de las manos salen las alforjas sin flores
y liberan con el movimiento las aves
unas plumas que vierten tinta en los diarios de la piel.
La lluvia es tormenta de miradas salpicando al fuego
golpea la rabia mansedumbre hecha arena
volteando la tierra de los bardos
con pisadas de leones alados.
Tanta rabia que ensucia el viento
en un manto de espejos
corrompe la curvatura del la lente
en pozos de diamante
estela erigida con cables y comunicados.
Tanto que da miedo al silencio
tanto que es tan poco
no vuelve a enfocar la mira el blanco
ni la onda y la mano es tan poco
como zapato de los niños rodando el polvo.
Láminas y fuego en un solo hombre
escudos de fe con terciopelo
flores del desierto en ojos de infante
viento más mutilado que el follaje en el desierto.
El disfraz de oscura gracia
es la sabia envenenada en la tierra
pupilas de fantasmas dilatadas por el sol
y más miedo en el eco.
Tanto que es poco
mucho como antes nada;
en las voces el aire
en las fauces banderas desplegadas
hay un aroma que atormenta la cama.
Tanto que es poco
rabia en la piel del desierto
corre el eco para sordos
brisa de otra primavera
tanto que es demasiado ajeno
poco es el Nilo.
jueves, 7 de abril de 2011
Casi transparente
A Peter
Lo que hacen decir tus ojos
para olvidar la tragedia en cada tarde
en la sombra navegan restos de navíos
arcas que copulan desde infantes
el aroma de la piel.
Desde que se hizo la luz
nada surca para molestarlos
ni las tormentas en las sábanas
ni el desvelo de los brazos.
En ellos
nadie camina sin detenerse
sigue el frio la madrugada hasta la brújula del sexo
espejo para mirarnos dentro
en una cuenta de vidrio .
Tus ojos que tienen alas
hacen figuras con las nubes
construyendo rostros
bailando la danza de los vientos
corriendo sin prisa
respirando la caricia en la mirada,
tus ojos celestes de constelación
indómita la fuerza que despoja intimidad.
Suspiro la siesta
que no despierta al fauno con los párpados,
en el laberinto de mil habitaciones
en la cama con rastros al amanecer
en brazos que cobijan pupilas
inagotable cielo
donde el viento apacible espera
onda que cubre el mar en los cabellos.
Texto sin tiempo donde se iluminan las mitologías,
bitácora de cada noche tatuada en párpados que penetran el agua
ahí donde infantes nadan
la fiesta de los soles.
Lo que hacen decir tus ojos
para olvidar la tragedia en cada tarde
en la sombra navegan restos de navíos
arcas que copulan desde infantes
el aroma de la piel.
Desde que se hizo la luz
nada surca para molestarlos
ni las tormentas en las sábanas
ni el desvelo de los brazos.
En ellos
nadie camina sin detenerse
sigue el frio la madrugada hasta la brújula del sexo
espejo para mirarnos dentro
en una cuenta de vidrio .
Tus ojos que tienen alas
hacen figuras con las nubes
construyendo rostros
bailando la danza de los vientos
corriendo sin prisa
respirando la caricia en la mirada,
tus ojos celestes de constelación
indómita la fuerza que despoja intimidad.
Suspiro la siesta
que no despierta al fauno con los párpados,
en el laberinto de mil habitaciones
en la cama con rastros al amanecer
en brazos que cobijan pupilas
inagotable cielo
donde el viento apacible espera
onda que cubre el mar en los cabellos.
Texto sin tiempo donde se iluminan las mitologías,
bitácora de cada noche tatuada en párpados que penetran el agua
ahí donde infantes nadan
la fiesta de los soles.
miércoles, 6 de abril de 2011
Figuraciones
Eso que dicen los poetas, algo debe de ser cierto,
no pueden seguir gastar letras ni hacerse de más crédito
ni seguir empeñando palabras en el banco de la ilusión
Soñé que un día vendría un vendaval de algodón y devoraría el mundo,
se comería a mi tía y partiría en dos el libro de matemáticas;
un trozo lo haría fácil de resolver
y el otro estaría en blanco para dejar recados.
Nada de eso sucedió,
no hubo ni un ventarrón de dulces
ni los chicos que siempre odié se fueron a vivir a otro planeta
Tampoco salió de la cabecera de mi cama
un pergamino con el tesoro a mitad del patio
ni vi jamás cruzar la esquina
un bisonte amarillo como aquellos que tatuaba en las libretas
con pijama incluida en el regazo
Las hojas de los cuadernos
nunca pudieron hacerse memorias externas de computadoras
siempre llegaban a un fin.
Por acuerdo general, proclamaban la guerra al vacío
y terminaban siendo flotas aéreas o naves trasatlánticas
cruzando los charcos de la calle.
Nunca vía caer del cielo
el Maná que profetizaba mi abuela
que algún día nos alcanzaría a todos
ni mucho menos galletas MacMa
que duraban en mis manos lo mismo que un cambio de canal cualquier tarde aburrida con tv de 70 canales con infomerciales de por medio.
Jamás apareció volando El Capitán Cavernícola, superhéroe por antonomasia
ni aún tomando malteada recargaría mis energías para levantar mi mundo.
Lo cierto es, como dicen y hacen los poetas con la poesía
la mágica razón para sentirse menos enfadados con el mundo
a la hora de arrastrar la letra
algo han de tener razón mientras el sueño en esta hoja no termina.
no pueden seguir gastar letras ni hacerse de más crédito
ni seguir empeñando palabras en el banco de la ilusión
Soñé que un día vendría un vendaval de algodón y devoraría el mundo,
se comería a mi tía y partiría en dos el libro de matemáticas;
un trozo lo haría fácil de resolver
y el otro estaría en blanco para dejar recados.
Nada de eso sucedió,
no hubo ni un ventarrón de dulces
ni los chicos que siempre odié se fueron a vivir a otro planeta
Tampoco salió de la cabecera de mi cama
un pergamino con el tesoro a mitad del patio
ni vi jamás cruzar la esquina
un bisonte amarillo como aquellos que tatuaba en las libretas
con pijama incluida en el regazo
Las hojas de los cuadernos
nunca pudieron hacerse memorias externas de computadoras
siempre llegaban a un fin.
Por acuerdo general, proclamaban la guerra al vacío
y terminaban siendo flotas aéreas o naves trasatlánticas
cruzando los charcos de la calle.
Nunca vía caer del cielo
el Maná que profetizaba mi abuela
que algún día nos alcanzaría a todos
ni mucho menos galletas MacMa
que duraban en mis manos lo mismo que un cambio de canal cualquier tarde aburrida con tv de 70 canales con infomerciales de por medio.
Jamás apareció volando El Capitán Cavernícola, superhéroe por antonomasia
ni aún tomando malteada recargaría mis energías para levantar mi mundo.
Lo cierto es, como dicen y hacen los poetas con la poesía
la mágica razón para sentirse menos enfadados con el mundo
a la hora de arrastrar la letra
algo han de tener razón mientras el sueño en esta hoja no termina.
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