martes, 28 de febrero de 2012


Y qué si vuelo sin alas
ni soy cometa
ni tengo espalda de mariposa,
y qué si mis labios brillan más que los tuyos
o me cuelgo un collar con fantasias para salir esta noche.
...
Y que si camino lento y mis sueños se escriben en las hojas de los árboles
si el horizonte que más disfruto es tu espalda
o si camino descalzo para no despertar tu sombra,
y qué, que importa
si las luciernagas envidian la paciencia de los caracoles al caer la noche
o si la lluvia se disfruta más en la cama
sorbiendo trago a trago las horas que no terminan.

Y qué si antes de que llegues platico con la ausencia
para no olvidar que existe otra forma de expresarme que no sea con tus labios
y qué si hago una ronda para bailar con niños disfrazados de sirenas,
al fin de cuentas el mar no termina de alcanzar al cielo
y qué si te espero desde que das la vuelta
o si el viento corre para mover al mundo.

Y que si pego unas estrellas en el techo
para ver de cerca la distancia del infinito
y qué si digo que el final del mundo comienza en la esquina de la casa
y qué, que más da
si al caminar contigo lo descubro todo.