Alguien hablará por nosotros
incluso el viento que es un brazo
la ventisca del día,
las plantas,
las rocas desnudas
viviendo una a pasible rebelión.
El sol habrá de vernos
escalar las paredes
hasta convertirnos en esclavos
nos verá hacer hechizos
sacando el aguafuerte
que duerme en las arterias.
Algunos hablarán por nosotros, por ambos
lo harán la sombra,
la noche,
la melodía estrellada en el eco de la voz,
lo harán los que gritan entre dientes.
Pero alguien tendrá que vernos
tomados de la mano
sabiendo que nada les pertenece
habremos de arrullar al insomnio
robando a los chicos que nos gustan
por quienes tienen miedo
a la eficacia de los besos.