Visto
desde fuera
el corazón
es un trozo de paraíso
carne
arrancada a los dioses
después de
hacer el amor
entuertos
de mariposas buscando el horizonte
desierto humedecido
con gotas de cristal
Es una isla
que habitan
los que no
alcanzaron cuerpo
usan la
materia para moverse
en espirales
de saliva
sus
latidos custodian dos monjas coronadas
montes que
sostienen el cielo
arropados
por la piel
Sus
latidos interpretan cartas
anagrama oculto
en los espejos
y escribe
sobre rocas
cartografías
sacramentales del recuerdo
la voz es
eco taciturno
terminado en
los infiernos
abanico en forma de manos
castigadas
por el viento
Al
despertar es huella de humo
en sonetos
tirados sobre el barro
alma
líquida que evapora
un quejido
misterioso
un
relámpago encantado
lenguaje de
fanático
en la
entraña de los celos
es selva
encendida
por la
fascinación de la trampa
corazón
eres oleaje
en sueños
de náufragos.