lunes, 29 de agosto de 2011
Premonición
Algún día, alguna vez
las manos serán una ventana
donde unicornios vestirán de colores
el techo de la poesía,
harán con el tul de sus pisadas un ramo
y será hasta el fin de los tiempos
un ejército de lirios y delirios
los que se elevarán por las montañas
vendrá e vendaval de las luciérnagas
y las mañanas verán por fin la casa del sol sin fuego
Algún día, alguna vez
caminaremos el lecho de las palabras
jugaremos los cantos de los niños de otro planeta
el carrusel de la feria será una ronda de pegasos
correrán como la voz en el agua, en el aire
en la luz de los ojos
y adornarán el río de flores con néctar de primavera.
Alguna vez, un día
tendremos los labios en un solo beso
frente a frente con las galaxias
vestiremos de cielo hasta la desnudez de las alas
alguna vez , un día
no estaremos en el mundo
sin conocernos.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Protégeme de lo que deseo
Cada noche que la mirada es de ambos
y la calle un río de luz
no cabe el frio en el cuerpo
es esquirla en la sangre
torrente perfumado con saliva
Protégeme tiempo de caminar a oscuras
en las pupilas de tus ojos
esquivando la ropa ajustada donde caben las siluetas de la noche
Protégeme
porque en las aceras se desvisten las pasiones rotas
las estatuas en movimiento
protégeme al subir a un carro sin dirección
caminando a oscuras, devorando el alma
Protégeme antes que la sombra se vuelva cuerpo
y los labios rocen la palabra beso
detén la lluvia para estar contigo,
no quites los listones que viste la fantasía
que la ropa no ceda a la batalla
como el fuego devora el campo
Si dos que se encuentran
apuestan en papel la distancia más próxima
la voz desnuda las imágenes a media luz
protégeme de no tener alas para escribir el viento
que no disfracen los números del teléfono la soledad
Aléjame de ver el mundo
con luces color neón
asomando a la ventana de los roces
en la parte fría de los cuartos
donde salen alas a los niños que pierden calidez en su interior
en la banca donde las promesas son ramos de girasoles
que viran a la luna para soñar con ella
Borra la sonrisa al aparecer como invención
del cuerpo que anida en su centro
los tesoros del universo
intactos como los astros en las galaxias
ocultos como la fe
Cerca del cielo
lo más alto que los pasos llegan
el blanco y negro de la luz perfuma todo
los colores estorban,
la piel es una tentación a la oscuridad
protégeme del momento más próximo
que construye con frases el paraíso
en medio del aire ambos
prestos a pintar confesiones intangibles
en los lienzos de la sábana
Protégeme de la respiración al oído
del descubrimiento del edén con las palmas de las manos
de las montañas que se forman en la cama
cuando la alcoba es un desierto habitado por placeres
las paredes galerías sin futuro
tatuadas con placebos curando el silencio
libros y poemas contemplando la lujuria
Protégeme,
tu arete no soporta los murmullos en mi espalda
ni el tatuaje el permiso a las tentaciones
protégeme,
que la cercanía no sea el pretexto para alejarse
que el corazón no se acelere
que las manos no sean mares
que no quiera besar la sombra
que desatar el incendio no sea negar el cielo
que entre ambos no exista horizonte que no sea el cuerpo
Protégeme de lo que deseo
que en el último momento terminemos abrazados
en la postura indivisible del sueño de alquimistas
reflejando el cuerpo en el espejo de los ojos
los dos, ambos
antes que termine la noche
antes de partir para no volver a vernos
hasta que llegue el día
que seamos deseo.
y la calle un río de luz
no cabe el frio en el cuerpo
es esquirla en la sangre
torrente perfumado con saliva
Protégeme tiempo de caminar a oscuras
en las pupilas de tus ojos
esquivando la ropa ajustada donde caben las siluetas de la noche
Protégeme
porque en las aceras se desvisten las pasiones rotas
las estatuas en movimiento
protégeme al subir a un carro sin dirección
caminando a oscuras, devorando el alma
Protégeme antes que la sombra se vuelva cuerpo
y los labios rocen la palabra beso
detén la lluvia para estar contigo,
no quites los listones que viste la fantasía
que la ropa no ceda a la batalla
como el fuego devora el campo
Si dos que se encuentran
apuestan en papel la distancia más próxima
la voz desnuda las imágenes a media luz
protégeme de no tener alas para escribir el viento
que no disfracen los números del teléfono la soledad
Aléjame de ver el mundo
con luces color neón
asomando a la ventana de los roces
en la parte fría de los cuartos
donde salen alas a los niños que pierden calidez en su interior
en la banca donde las promesas son ramos de girasoles
que viran a la luna para soñar con ella
Borra la sonrisa al aparecer como invención
del cuerpo que anida en su centro
los tesoros del universo
intactos como los astros en las galaxias
ocultos como la fe
Cerca del cielo
lo más alto que los pasos llegan
el blanco y negro de la luz perfuma todo
los colores estorban,
la piel es una tentación a la oscuridad
protégeme del momento más próximo
que construye con frases el paraíso
en medio del aire ambos
prestos a pintar confesiones intangibles
en los lienzos de la sábana
Protégeme de la respiración al oído
del descubrimiento del edén con las palmas de las manos
de las montañas que se forman en la cama
cuando la alcoba es un desierto habitado por placeres
las paredes galerías sin futuro
tatuadas con placebos curando el silencio
libros y poemas contemplando la lujuria
Protégeme,
tu arete no soporta los murmullos en mi espalda
ni el tatuaje el permiso a las tentaciones
protégeme,
que la cercanía no sea el pretexto para alejarse
que el corazón no se acelere
que las manos no sean mares
que no quiera besar la sombra
que desatar el incendio no sea negar el cielo
que entre ambos no exista horizonte que no sea el cuerpo
Protégeme de lo que deseo
que en el último momento terminemos abrazados
en la postura indivisible del sueño de alquimistas
reflejando el cuerpo en el espejo de los ojos
los dos, ambos
antes que termine la noche
antes de partir para no volver a vernos
hasta que llegue el día
que seamos deseo.
martes, 16 de agosto de 2011
Oleaje
Debería escribirse en agua los sentimientos
y como las olas
en cada golpe de estado al corazón
sería mejor que el sol secara las páginas de los mares
pintar la brisa de color mate
en las paredes del coral
hacer con las nubes una bitácora de viaje al siguiente puerto.
Deberían las hojas escritas por los peces
navegar el lago inmarcesible de la piel
traducir las lágrimas en medio del océano
con remolinos alimentados por las manos .
Tengo miedo al azul por inmenso
cielo salpicado de mar
una foto en medio de tus ojos
pintada con los rayos al morir el sol
que las flores broten del recuerdo
al trazar la danza geométrica del viento
miedo de escribir en agua
palabras al secarse el corazón.
A Camg
Suscribirse a:
Entradas (Atom)