Creo en el beso como
herramienta infalible de protesta social. Besar es dar sentido a la
beligerancia y llevar en la cabeza una antorcha de luciérnagas y una corona que
desgarra la sien. Besar es la narración simbólica del resto de la historia traducida
sin grafías. Es apología primera de todos los tratados, excusa perfecta para reinventar
el orden del mundo sin necesidad de tocar los mitos. Es el reconocimiento
incendiario de los sentidos; acto subversivo por antonomasia por el que el corazón
se sabe vivo. Es canon y concepto que trasgreden la delgada línea entre labio y lengua, órganos
que en ocasiones ratifican sin cortapisas la soledad la cual se rehúsa a cambiar
de status. Es pues movimiento y origen del universo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario