Alguien dijo que eras hombre
casi un niño invadido de futuro
como un remolino de saliva
desenterrado de la mar
descubierto en cada encuentro
ardiendo en la prosa de las flores
juegas ser asteroide por la tarde
antes de ser un jardín
antes que te atrapen otros con sus ojos de montañas
explica qué somos esta mañana
en la multiplicación de los deseos
tal vez si anudo con tus labios
la arquitectura de la soledad de las luciérnagas
o coagule la ceguera de los párpados
de aguamarina y niebla
alguien diga con más fuerza
que nos pertenecemos
sin tener miedo a la fe
quiero lo sepas ya.
A quien escribe la contra parte...
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