Si la historia nos hiciera caso
y borrara por completo
las huellas en el fondo del mar
con un soplo,
una linterna podría mirar dentro de los sauces y volar entre hojas.
Si nos hiciera caso
seguramente tu y yo seriamos apenas conocidos
tanto como el aire
como un relato sin tinta ni puntos,
una mirada al crepúsculo.
Debiera hacernos caso
como lo entienden los caracoles en su lenta espera de la tarde
mientras la luz es más misteriosa
y se viste de astros;
como ni el viento esperan el cambio en el semáforo
ni todos los abrazos son un milagro
ni el ánimo se detiene
o debiera escuchar otros latidos de libélulas tropezando en la hoja
con una tinta de frutos
o debiera la historia
escribirse en prosa aquí.
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